viernes, 4 de noviembre de 2011

5.

-¡¿Sabes lo que te pasa?!-gritó.
-¿¡Qué?!-dije yo en el mismo tono, poniéndome de pie. Estábamos de pie, muy cerca, en actitud amenazante, gritándonos como dos locos.
-¡Que eres una puta inmadura! ¡Que necesitas un tío que te diga que estás guapa para poder creértelo! ¡Que no eres capaz de aguantar un mes sin sexo, ni siquiera una semana! ¡Que sin un hombre no sabes despertarte por las mañanas! ¿¡Y sabes lo peor?! ¡Que estoy dispuesto a ser el tío que te besa, que te consuela cuando estás deprimida, que te dice lo guapa que estás a cada momento!-se desahogó. No supe qué responder, pero tampoco me hizo falta, porque atacó mis labios con rabia, dejándome estupefacta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario