-Esa camiseta… No me gusta.
+Bueno. Me gusta cómo me hace sentir. Me convierte en alguien fuerte e indestructible.
(c) Esta foto me pertenece.
Este blog simplemente está hecho para subir pequeños textos, no más de 5 líneas por lo general, pequeñas reflexiones que hago a lo largo del día. Disfrútalas o súfrelas.
sábado, 19 de noviembre de 2011
viernes, 18 de noviembre de 2011
17.
Parece fuerte. Parece que no le afecta. Pero cada grito, cada insulto, acaba convertido en una cicatriz a lo largo de su cuerpo, imborrable, permanente.
(c) Esta foto me pertenece.
(c) Esta foto me pertenece.
16.
Si supieras que cuando te abrazo en realidad quiero besarte, si supieras que cuando escucho tus problemas me gustaría soltarte que te quiero sin motivo. Si supieras que te quiero...
15.
-Vaya, escribes muchas historias... ¿Te gusta escribir?
+En realidad lo que me gusta es evadirme.
(c) Esta foto me pertenece.
+En realidad lo que me gusta es evadirme.
(c) Esta foto me pertenece.
viernes, 4 de noviembre de 2011
14.
Su gesto serio no puede esconder las lágrimas que se agolpan en sus ojos, que desean salir.
(c) Esta foto me pertenece.
(c) Esta foto me pertenece.
12.
Su sonrisa la ayuda a seguir adelante día a día, del mismo modo que la hace morir un poco más por dentro, ahogándose en sus mentiras que cada vez son más grandes.
10.
Sentir rabia por todo lo que te rodea. Saltar a la mínima por cualquier comentario. Salir corriendo y encerrarte en tu habitación. Hacer media hora de bicicleta estática mientras escuchas música a todo volumen y lloras. Apagar la música. Bajar de la bici. Fingir. Fingir. Fingir. Fingir...
9.
No es plenamente consciente de lo que se está haciendo. De que esto es para siempre, dure cuando dure su vida. De que ya nunca más podrá estar en la playa en bikini sin preocuparse por la gente. Que ya nunca podrá dejar que alguien le acaricie el brazo despreocupadamente a no ser que lo sepa. Que sus cicatrices se quedarán para siempre para recordarle que una vez fue demasiado débil para ella misma.
7.
-Qué bien que ya sea invierno.-comentó.
-¿Por qué?-curioseó su amiga.
«Porque así podré cubrir mis cicatrices con mangas largas.»pensó.
-Porque llega la Navidad.-dijo en realidad.
-¿Por qué?-curioseó su amiga.
«Porque así podré cubrir mis cicatrices con mangas largas.»pensó.
-Porque llega la Navidad.-dijo en realidad.
6.
No me pidas que no me rinda, porque yo me rendí hace ya mucho tiempo. Es sólo que todavía no he abandonado la partida.
5.
-¡¿Sabes lo que te pasa?!-gritó.
-¿¡Qué?!-dije yo en el mismo tono, poniéndome de pie. Estábamos de pie, muy cerca, en actitud amenazante, gritándonos como dos locos.
-¡Que eres una puta inmadura! ¡Que necesitas un tío que te diga que estás guapa para poder creértelo! ¡Que no eres capaz de aguantar un mes sin sexo, ni siquiera una semana! ¡Que sin un hombre no sabes despertarte por las mañanas! ¿¡Y sabes lo peor?! ¡Que estoy dispuesto a ser el tío que te besa, que te consuela cuando estás deprimida, que te dice lo guapa que estás a cada momento!-se desahogó. No supe qué responder, pero tampoco me hizo falta, porque atacó mis labios con rabia, dejándome estupefacta.
-¿¡Qué?!-dije yo en el mismo tono, poniéndome de pie. Estábamos de pie, muy cerca, en actitud amenazante, gritándonos como dos locos.
-¡Que eres una puta inmadura! ¡Que necesitas un tío que te diga que estás guapa para poder creértelo! ¡Que no eres capaz de aguantar un mes sin sexo, ni siquiera una semana! ¡Que sin un hombre no sabes despertarte por las mañanas! ¿¡Y sabes lo peor?! ¡Que estoy dispuesto a ser el tío que te besa, que te consuela cuando estás deprimida, que te dice lo guapa que estás a cada momento!-se desahogó. No supe qué responder, pero tampoco me hizo falta, porque atacó mis labios con rabia, dejándome estupefacta.
4.
-Es una pena.-suspiró ella, acariciando la tripa desnuda de Daniel.
-¿El qué?-se interesó él, mirándola con curiosidad.
-Que me mientas. Que para ti sólo sea un polvo y que mañana no vayas a estar en mi cama cuando me despierte. Eso es una pena.-replicó ella, sin dejar de acariciarle.
-¿El qué?-se interesó él, mirándola con curiosidad.
-Que me mientas. Que para ti sólo sea un polvo y que mañana no vayas a estar en mi cama cuando me despierte. Eso es una pena.-replicó ella, sin dejar de acariciarle.
3.
Por fin lo entendí. Que la vida no está hecha para ser feliz. Que las cosas que te pasan no es raro que te las calles. Que mil veces te pasará lo de confiar en alguien que al final te hará daño. Pero, a pesar de todo, tienes que fingir esa sonrisa que, día a día, te hace hundirte más en tu propio dolor. Irónico,¿no? Tienes que sonreír cuando lo lógico sería llorar pidiendo ayuda. Así es el ser humano, extraño, introvertido, débil. Oh, wait. Así soy yo, no el ser humano.
2.
Y hunde un poco más la cuchilla, rasgando más su piel, sintiendo que nunca es suficiente, que si por ella fuera el corte la desangraría.
1.
Aquí estoy, observando impotente la partida de ajedrez que se lucha entre el dolor y la esperanza, viendo cómo la esperanza va perdiendo fichas mientras que el dolor va ganando fuerzas.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)















